Sergio Alvez, periodista argentino, presentó su libro “Maradona, sangre guaraní” el 6 de marzo de 2026, en la Feria Chacu Guaraní. El libro es una obra que explora un aspecto poco conocido de la vida del legendario futbolista: su identidad cultural ligada al mundo guaraní. Entrevista realizada por Luis Fernando Ibañez, en el programa «La Tarde Contigo», de radio Fe y Alegría.
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“Tengo sangre guaraní”: el libro que explora las raíces culturales de Maradona
El libro, recientemente presentado en Paraguay durante la Feria Cultural Chacú Guaraní, desarrollada en Asunción, propone revisar la genealogía, los vínculos culturales y el entorno familiar de Diego Armando Maradona para comprender una frase que el propio jugador pronunció públicamente hace décadas.
“Este libro trata sobre una parte por ahí poco explorada de los orígenes, no solo genealógicos sino también culturales de Diego Armando Maradona”, explicó Alvez durante la entrevista.
La investigación parte de una declaración del propio Maradona en una recordada entrevista televisiva realizada en España en 1992.
“Diego dijo: ‘Tengo sangre guaraní, soy hijo de correntino’. A partir de esa frase surgió la inquietud de investigar qué había detrás de esa autopercepción identitaria”, relató el autor.
Corrientes, el punto de partida de la investigación
Para reconstruir esa historia, Alvez viajó a la ciudad correntina de Esquina, lugar de origen de los padres del futbolista: Don Diego “Chitoro” Maradona y Doña Dalma Salvadora Franco, conocida popularmente como “La Tota”.
Aunque Maradona nació en Villa Fiorito, en la provincia de Buenos Aires, la relación con Corrientes fue constante durante su infancia.
“Sus padres eran oriundos de Esquina, Corrientes, y Diego regresaba todos los veranos a visitar a su familia. Allí hizo amigos, vivió experiencias muy importantes y mantuvo un vínculo profundo con ese lugar”, explicó Alvez.
El periodista señaló que ese contacto con el litoral argentino marcó la sensibilidad cultural del futbolista.
“Maradona mamó esa sangre guaraní a través de la gastronomía, de la cultura, del chamamé. Era un amante de esa música y conocía incluso algunas palabras del idioma guaraní”.
La investigación incluyó entrevistas a vecinos, conocidos y personas que trataron a la familia Maradona antes de que el futbolista alcanzara fama mundial.
“Me quedé varios días entrevistando a personas que habían conocido a Maradona cuando era niño o que habían trabajado con sus padres. Ellos aportaron testimonios sobre esa faceta íntima de Diego”.
Identidad, cultura y orgullo guaraní
Más allá de la genealogía familiar, el libro intenta comprender cómo esa herencia cultural se transformó en parte de la identidad pública del ídolo del fútbol.
Según el autor, el orgullo de Maradona por su origen era evidente.
“A pesar de que muchas veces el idioma se perdió en generaciones posteriores, esa sangre guaraní sigue latiendo y Maradona la expresaba con mucho orgullo”, afirmó.
El libro también incorpora investigaciones de otros estudiosos que han explorado la relación entre el mundo guaraní y el fútbol.
“La obra pone en valor estudios de investigadores que incluso sostienen la hipótesis de que el fútbol tiene raíces guaraníes. El libro también entrelaza esas historias”.
De esta manera, la figura de Maradona se conecta no solo con la historia del deporte, sino con un universo cultural más amplio que incluye tradiciones del litoral argentino y del Paraguay.
Maradona, un ídolo también político
Durante la entrevista, el periodista Luis Fernando Ibañez planteó además una comparación que suele aparecer en los debates actuales: las diferencias entre la figura de Maradona y la del actual astro del fútbol argentino, Lionel Messi.
Alvez sostuvo que ambos representan modelos muy distintos, especialmente en el plano social y político.
“Maradona fue también un actor político, un referente social en Argentina y en América Latina, con un posicionamiento muy claro en relación a muchas cuestiones”, señaló.
Según el autor, ese compromiso público marcó una diferencia notable entre ambos futbolistas.
“Creo que en ese sentido es incomparable con Lionel Messi, que nunca ha tenido expresiones públicas sobre cuestiones políticas”, afirmó.
El escritor recordó además que Maradona defendía abiertamente la integración latinoamericana y criticaba el imperialismo.
“Siempre estuvo muy en favor de la unidad de la Patria Grande, aquella que soñó Bolívar”.
Un costado poco explorado del ídolo mundial
Para Sergio Alvez, el principal aporte de su libro es abrir una nueva mirada sobre un personaje sobre el cual aparentemente ya se ha dicho todo.
El autor sostiene que la figura de Maradona sigue ofreciendo aspectos desconocidos para investigar.
“Sentía que faltaba profundizar en algo que él mismo decía con mucho orgullo: ‘tengo sangre guaraní’”, afirmó.
Al finalizar la entrevista en Radio Fe y Alegría, Alvez expresó su deseo de que los lectores paraguayos puedan acercarse a esta obra y descubrir una dimensión distinta del ídolo argentino.
“Ojalá muchas personas en Paraguay puedan leerlo y conocer un poco más este costado poco explorado de Maradona”.
Porque, más allá de sus goles y hazañas futbolísticas, la historia del Diez sigue revelando nuevas capas de identidad, cultura y memoria compartida en el corazón de América Latina.
Manga Ñembosarái: la raíz guaraní del fútbol en la obra de Marcos Ybáñez
En la Feria Chacú Guaraní, entre homenajes a figuras y territorios emblemáticos de nuestra América, brilló con fuerza propia la obra Manga Ñembosarái de Marcos Ybáñez, que también fue presentada después de la intervención de Sergio Alvez, con su obra «Maradona, Sangre Guaraní. El libro de Ybáñez, es una investigación que rescata la profundidad histórica y cultural del juego en el mundo guaraní, situándolo como antecedente del fútbol moderno.
En ese cruce de historias —donde dialogan nombres como Diego Maradona, Bartomeu Meliá y Eduardo Galeano—, el libro de Ybáñez se destaca por ofrecer una mirada original: el juego precolombino del Manga Ñembosarái como práctica ancestral que “dio origen a lo que en la actualidad se conoce como fútbol”. Esta afirmación no solo interpela la narrativa tradicional del deporte, sino que reivindica el legado indígena como parte fundamental de la identidad cultural de la región.
La obra se sostiene en registros históricos que se remontan a 1639, documentados por sacerdotes jesuitas en las reducciones guaraníes, lo que le otorga un sólido sustento documental. Así, Manga Ñembosarái no es solo un libro, sino una recuperación viva de la memoria colectiva, una invitación a comprender que el fútbol, antes de ser global, fue también profundamente guaraní



