Monseñor Roberto Zacarías, obispo de la Diócesis de Canindeyú y responsable de la Pastoral de Juventud, destacó la cultura vocacional, el desafío de la Iglesia en Paraguay y el acompañamiento a los jóvenes. Entrevista realizada en el programa Proyecto País. Entrevista realizada en el programa Proyecto País conducido por Javier Silguero.
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Asamblea Conjunta Ampliada de la Iglesia en Paraguay
El Monseñor Roberto Zacarías, obispo de la Diócesis de Canindeyú y responsable de la Pastoral de Juventud, se refirió a la Asamblea Conjunta Ampliada realizada en el marco de la 247ª Asamblea General Ordinaria de la Conferencia Episcopal Paraguaya. El encuentro, que culminó el pasado 3 de marzo al mediodía, tras un día y medio de trabajo, reunió a obispos, sacerdotes, religiosos y laicos en un espacio de reflexión sin precedentes.
“Tomamos este tiempo para una asamblea conjunta ampliada, donde participamos todos los miembros del Pueblo de Dios para meditar sobre nuestra vida como Iglesia”, explicó.
Según indicó, el eje central fue la cultura vocacional, entendida como la vida cristiana asumida como regalo y llamado de Dios.
Cultura vocacional y visión cristocéntrica
Monseñor Zacarías subrayó que la Iglesia no puede perder de vista su identidad y su modelo fundamental.
“No podemos perdernos de vista que nuestro modelo es Cristo. Tenemos una visión cristocéntrica; Cristo es el modelo a seguir”.
En ese sentido, explicó que la reflexión giró en torno a cómo los diferentes dones y carismas pueden transformarse en vida plena y entrega concreta dentro de las comunidades.
“Queremos caminar juntos, trabajar juntos y proyectar juntos nuestra Iglesia en el Paraguay”.
La asamblea dejó como objetivo trazar líneas de orientación pastoral que fortalezcan la comunión entre todos los miembros de la Iglesia.
Realidad de Canindeyú: desafíos sociales y violencia
Durante la entrevista también se abordó el complejo contexto que atraviesa el departamento de Canindeyú, donde frecuentemente se registran conflictos por desalojos, situaciones que afectan a comunidades campesinas e indígenas, además de problemáticas vinculadas al narcotráfico.
Frente a esta realidad, el obispo insistió en que la Iglesia debe actuar desde la lógica del amor y el testimonio.
“Somos un pueblo de Dios, somos discípulos del Señor, y desde esa lógica del amor debemos asumir nuestras comunidades”.
El desafío, señaló, es ser “sal y luz” en medio de las dificultades sociales que golpean a muchas familias del departamento.
Juventud paraguaya y acompañamiento vocacional
Como responsable de la Pastoral de Juventud, Monseñor Zacarías reconoció que está iniciando su tarea en este ámbito, pero ya ha comenzado un proceso de escucha con jóvenes y referentes pastorales.
“Hemos pedido a los jóvenes que nos iluminen en este caminar, porque toda la Iglesia es vocacional”.
Destacó que uno de los pedidos más reiterados de los jóvenes es la creación de más espacios de encuentro y acompañamiento.
“El desafío es ayudar a los jóvenes a descubrir su identidad, en dónde se sienten mejor, y crear más espacios de escucha y acompañamiento”.
La cultura vocacional, explicó, no se limita a la vida religiosa, sino que implica que cada persona descubra su llamado particular dentro de la Iglesia y la sociedad.
Líneas pastorales y hoja de ruta
En la jornada final de la asamblea, los participantes trabajaron en la definición de proyectos y líneas de orientación relacionadas con la pastoral vocacional, que luego serán asumidas en cada diócesis del país.
Posteriormente, continuaría la agenda ordinaria de la Conferencia Episcopal Paraguaya, dando seguimiento a los desafíos pastorales a nivel nacional.
Un mensaje de esperanza y compromiso
Al cierre de la entrevista, Monseñor Roberto Zacarías dejó un mensaje a la audiencia de Radio Fe y Alegría, resaltando el ánimo renovado tras el encuentro.
“Nos vamos muy animados, muy comprometidos con esta visión que nos regala Jesús”.
Además, hizo un llamado a las comunidades:
“No tengamos miedo de manifestarnos como somos, somos cristianos en nuestras comunidades y debemos testimoniar con obras concretas de caridad”.
La Asamblea Conjunta Ampliada se presenta así como un punto de partida para fortalecer la cultura vocacional en Paraguay, impulsar el protagonismo juvenil y reafirmar el compromiso de la Iglesia ante los desafíos sociales del país.



